sábado, 8 de agosto de 2015

E-101: RIBOFLAVINA (LACTOFLAVINA) O VITAMINA B2.




La vitamina B2 o riboflavina (lactoflavina) es una vitamina que pertenece al grupo B de las vitaminas. Se descubrió en 1933, aunque ya había indicios ella en el 1879 cuando un científico, mirando por el microscopio, vió que la leche tenía un componente verde-amarillo.

Posteriormente, a esta sustancia se la llamó "flavina" y se vio que también aparecía en el hígado y en la clara de huevo, aunque no se sabía aún cual era su función para el
organismo. Fue entonces en 1933 cuando un grupo de investigadores suizos descubrieron que se trataba de una nueva vitamina a la que llamaron "riboflavina", actualmente también llamada vitamina B2.

En cuanto a su uso como aditivo, en la Unión Europea, se trata de un aditivo alimentario autorizado con el código E-101.

FUENTES.

Animal: 
La principal fuente animal es la leche y los derivados lácteos (quesos, yogures, natillas, etc.), especialmente los productos lácteos desnatados. Dentro de los alimentos animales, aparece principalmente en el hígado y resto de vísceras, la carne de ternera, de cerdo, de cordero y en el pescado.

Vegetal: 
Se encuentra en el aguacate, la espirulina, los espárragos, el apio, los hongos, el germen de trigo, los garbanzos, los guisantes, los frijoles, el pan, la avena y los cereales o productos elaborados con algún cereal (la mayoría de estos productos contienen vitaminas del grupo B añadidas).

Suplementos:
Si no se sigue una dieta equilibrada, además de los alimentos, se puede adquirir esta vitamina a través de suplementos, en forma de cápsulas o comprimidos. La riboflavina puede tomarse sola o con un multisuplemento de vitamina B (esta vitamina funciona mejor en combinación con otras vitaminas del grupo B) . Las cantidades contenidas de esta vitamina suelen oscilar entre los 30-100 mg. Como recomendación, es mejor tomarlas durante las comidas para favorecer su absorción.

FUNCIONES.

La riboflavina es necesaria para los siguientes procesos:
  • Para que el organismo transforme los alimentos en energía, porque es necesaria para la producción de las enzimas, fundamentalmente de las tiroideas, que intervienen en este proceso.
  • Para mantener el buen estado de la visión.
  • Para mantener el buen estado de las células nerviosas.
  • Para la regeneración de los tejidos.
  • Para que las células de la piel, cabello o uñas se encuentren saludables
  • Trabaja, junto con la piridoxina y la niacina, en el mantenimiento del sistema inmune, haciendo que el organismo se defienda mejor de los gérmenes.
  • Junto con otras vitaminas del grupo B, produce glóbulos rojos y contribuye a mantenerlos en buen estado.
  • Estimula las propiedades antioxidantes de la vitamina E.

DÉFICIT.

Una carencia de esta vitamina puede producir problemas de curación en las heridas, labios agrietados o ulcerosos, grietas en la piel, dermatitis, piel aceitosa o piel grasa, poca adaptación a la luz, ojos enrojecidos e inflamados, debilidad corporal, retraso en el crecimiento, hinchazón de la lengua y anemia.

BENEFICIOS.

Normalmente, una alimentación variada suele ser suficiente para satisfacer las exigencias
diarias de esta vitamina. Sin embarho, existen ciertas situaciones en las que será necesario
aumentar la dosis diaria. La administración de complementos de esta vitamina, siempre
debe estar bajo estricta supervisión médica. Algunas de las situaciones son las siguientes:

Ayuda a superar las migrañas: Las personas que tienen tendencia a sufrir de
dolores de cabeza y migrañas pueden mejorar su situación tomando suplementos de esta vitamina. (la dosis usual es de 400 mg diarios).

Resulta útil para proteger la salud de los ojos: Esta vitamina forma parte de la
composición de la retina de los ojos. Además, estimula la actividad antioxidante de la vitamina E, protegiendo el estado de los ojos contra la acción destructiva de los radicales libres. Por lo tanto, bajos niveles de la misma determinan que las personas con este problema no se adapten bien a los cambios de intensidad lumínica, lo que se conoce como fotofobia. También es interesante su acción preventiva frente a las cataratas. Sin embargo, se debe ser prudente en la dosis que se suministra diariamente, puesto que un exceso
de la misma podría degenerarse constituyendo por si misma un oxidante que podría empeorar la situación de la visión. Muchos especialistas recomiendan que es mejor tomar la dosis necesaria de la alimentación y por ello descartan los suplementos. Mientras que otros consideran que pequeñas cantidades de este suplemento pueden ayudar (las dosis oscilan entre los 10 mg diarios, según algunos especialistas y los 25, según otros).

Problemas de la piel: El uso de suplementos de riboflavina ayuda a mejorar el
estado de la piel. Sus propiedades antioxidantes resultan especialmente útiles en enfermedades como la psoriasis, la rosácea, la curación de las heridas, quemaduras, etc. (la dosis habitual suele ser de unos 50 mg diarios).

Ayuda a superar los problemas nerviosos: La riboflavina también ayuda a mantener los
nervios en buen estado. Por lo tanto, suplementos de esta vitamina pueden ser útiles para superar algunas afecciones en las que los nervios se encuentren afectados, como el estrés, la ansiedad, el insomnio, etc.

NECESIDADES.

La dosis necesaria de riboflavina para un adulto es de 1,7 mg diarios. Esta RDA puede variar según la edad y según ciertas circunstancias especiales. Entre estas circunstancias especiales que pueden originar una deficiencia de esta vitamina y pueden obligar a necesitar una ingestión adicional tenemos por ejemplo:

  • El uso de anticonceptivos, antidepresivos o antibióticos.
  • La no ingestión de leche o productos lácticos, especialmente en personas intolerantes a la lactosa.
  • La adopción de dietas vegetarianas muy estrictas en las que no figuren los huevos y la leche o sus derivados.
  • La existencia de mala absorción intestinal
  • El esfuerzo físico muy exagerado, sobre todo en ciertas profesiones y deportes de élite.

TOXICIDAD.

El exceso de riboflavina se puede eliminar por la orina: La riboflavina es una vitamina hidrosoluble, esto implica que las cantidades excesivas que puedan tomarse son eliminadas a través de la orina. Este exceso produce una coloración amarillenta de la orina.

Impide la absorción de otras vitaminas: Un exceso de esta vitamina puede producir
una mala absorción de tiamina o piridoxina.

Se pierde durante la cocción y con la luz : La riboflavina es muy sensible al contacto
con la luz. Los alimentos ricos en esta, como la leche, deben mantenerse a oscuras, para
evitar su degradación, de ahí que queden mejor protegidos en envases cerrados y no
trasparentes. En el caso de la carne, debemos de tener en cuenta que casi la mitad de
esta se pierde cuando se cocina. 

Por ello, se aconseja consultar con el médico antes de iniciar cualquier tratamiento con suplementos de riboflavina. Y se hace obligatorio si se está tomando algún medicamento o si se padece alguna enfermedad.

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